

La terapia no consiste en charlar con tu psicólogo una vez por semana. La terapia consiste en acudir a la sesión una vez por semana a aprender habilidades muy concretas que practicaras entre sesión y sesión. Por eso es bueno que sepas ya que vas a llevar "tareas para casa".
Con ello nos referimos a la puesta en marcha de las estrategias que se consideran necesarias, así como a recoger información (generalmente haciendo anotaciones) de aspectos muy concretos que permitan evaluar hasta qué punto se consiguen o no cambios significativos en el comportamiento.
El tratamiento psicológico puede llevarse a cabo con una sola persona, parejas, grupos y familias, y las técnicas psicológicas empleadas pueden incluir, por ejemplo el entrenamiento en manejo de pensamientos negativos, entrenamiento en respiración o relajación, entrenamiento en habilidades sociales, técnicas de aprendizaje de toma de decisiones, etc.
Fases de la terapia psicológica
Una terapia psicológica consta de cuatro fases: Evaluación, devolución de hipótesis, terapia y seguimiento.
La primera fase, la de evaluación es especialmente importante porque a partir de ella se va a construir toda la terapia. Consiste en recoger toda la información necesaria para comprender el problema, por qué apareció y por qué se mantiene.
A partir de la evaluación es cuando el psicólogo determina que técnicas ha de enseñarte. Por eso, cuanto más fiable sea esa evaluación, mejor será la terapia y más pronto solucionarás tus problemas.
La segunda fase es la de devolución de hipótesis. Cuando el psicólogo ya tenga toda la información sobre cómo se originó tu problema y, sobre todo, cómo se está manteniendo actualmente, pasará a exponértelo de la misma forma que él se lo explica a sí mismo. Lo hará clara y directamente; pregunta cualquier duda y si no estás de acuerdo, házselo saber.
A partir de ahí, y desprendiéndose directamente de la hipótesis, te explicará en qué va a consistir tu terapia y qué técnicas vas a aprender. Esta fase dura habitualmente una sesión.
Superadas las dos anteriores fases, comienza la terapia. El terapeuta te irá enseñando estrategias concretas para superar tu problema. Estas técnicas las aprenderás durante las sesiones terapéuticas y, entre sesión y sesión, irás practicando lo aprendido.
La última fase es la de seguimiento. Es decir, cuando ya apliques con éxito lo aprendido en terapia en tus situaciones difíciles, y el problema empieza a desaparecer entonces el psicólogo y tú acordaréis distanciar las sesiones con que os veis.
La finalidad de la terapia es conseguir que tú mismo controles y decidas tu propia vida sin depender o necesitar siempre el apoyo de tu psicólogo. El objetivo es crear independencia y seguridad, y es en esta fase cuando el psicólogo va soltando las riendas poco a poco para que compruebes que puedes enfrentarte a los problemas que tenías por ti mismo.
Eficacia de los tratamientos psicológicos
Resulta fundamental evaluar la calidad de los tratamientos psicológicos y su efectividad desde una perspectiva científica. Es decir, que por ejemplo una determinada técnica haya conseguido una mejora constatable en una problemática, que esa mejora sea duradera, que se hayan obtenido esos mismos resultados en diferentes equipos de investigación, que exista un procedimiento sistemático de lo que se hace en cada sesión de tratamiento para que otros psicólogos puedan intentar replicar y mejorar los resultados, etc.
Las ventajas de identificar y difundir qué tratamientos son eficaces son evidentes tanto para los psicólogos como para los usuarios de estos servicios, a la hora de tener la seguridad de que se le va a aplicar el tratamiento más adecuado para solucionar su problema.
Nuestra metodología de trabajo consiste en revisar los datos relativos a los tratamientos eficaces y actualizar nuestras técnicas de intervención de acuerdo a los resultados obtenidos en la comunidad científica.