

Los problemas psicológicos o de conducta, a menudo, son el resultado de esfuerzos activos para hacer frente a las dificultades de la vida y circunstancias adversas. Las personas con problemas requieren de la validación y legitimidad de sus experiencias emocionales y de sus preocupaciones.
La ayuda psicológica supone influir en una dirección determinada, no basta desear los cambios, sino que es necesario arreglar el contexto que lo facilite y tomar la decisión de pasar a la acción para lograr metas significativas y experimentar los resultados con responsabilidad.
En el caso de estudiantes estranjeros, la falta de una red de apoyo social es un elemento facilitador de la incidencia de numerosas patologías físicas y psicológicas e intervención sobre el síndrome de Ulises o síndrome de añoranza de la tierra nativa e inadaptación al nuevo país de estancia.