Las habilidades sociales son
conductas, pensamientos y emociones que nos ayudan a mantener relaciones
satisfactorias con otras personas. Es decir, facilitan
sacar el máximo partido a los contactos sociales y al mínimo coste.
Su importancia viene por la gran contribución del ámbito social
en nuestra calidad de vida. Ser socialmente hábil comprende los siguientes
componentes:
la comunicación verbal y no verbal
rechazar y aceptar peticiones
resolución de conflictos interpersonales
respuesta eficaz a las críticas o comportamiento irracional de
otras personas
Asertividad
Se refiere a aquellos comportamientos que consiguen defender nuestros
derechos y respetar los de los demás.
Una persona asertiva:
Se conoce a sí misma incluyendo sus preferencias e intereses
Se acepta incondicionalmente independientemente de la opinión de los demás
Sabe manejar sus sentimientos y los de los demás
Acepta sus limitaciones y se esfuerza en conseguir lo que desea sin exigirlo
Se considera responsable de su vida y de lo que siente
Se respeta y valora a sí misma y a los demás.
Puede comunicarse de forma directa, sincera y adecuada
Expresa sus emociones sin esperar que los demás los adivinen