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Los trastornos del estado de ánimo se refieren a una categoría general que comprende los siguientes trastornos:


Trastorno Depresivo Mayor (Depresión)

La Depresión es el trastorno del estado de ánimo más frecuente en la población general y por tanto, más relevante en la práctica clínica. De hecho afecta a un 5% de la población. La presencia de sentimientos de tristeza, ansiedad, sensación de vacío constante, desesperanza, visión pesimista de uno mismo, el mundo y el futuro, sentimientos de culpa, de soledad, la pérdida de interés o la el fracaso en conseguir disfrutar con activades que antes resultaban gratificantes, la pérdida de energía o sensación de que faltan las fuerzas, pérdida de apetito o comer significativamente más de lo normal, pensamientos o planes de suicidio o muerte, inquietud constante, irritabilidad, etc, son características de este trastorno. Queda claro por tanto que, sentirse triste o deprimido no es suficiente para hablar de depresión. De hecho sentirse deprimido o triste es un síntoma presente en la mayoría de los trastornos psicológicos.

Para hablar de depresión clínica deben cumplirse más criterios, así, el diagnóstico de Episodio Depresivo Mayor requiere que los síntomas citados anteriormente se prolonguen durante un periodo de al menos dos semanas y que, por ejemplo, la pérdida de placer se de en casi todas las actividades.

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Trastornos Bipolares o Maníaco-Depresivo

La presencia de un estado deprimido o negativo, lo que comúnmente se conoce como depresión, se considera como trastorno unipolar, es decir, el estado del ánimo se mueve en el polo depresivo sin que, en la mayoría de los casos, aparezcan síntomas "positivos". Sin embargo, los episodios maníacos, siempre aparecen acompañados de episodios o periodos depresivos, razón por la cual, este tipo de trastornos reciben la denominación de bipolares. De hecho, la simple presencia de un episodio maníaco, es suficiente para hablar de trastorno bipolar. Las características del episodio maníaco son las siguientes y, al igual que en el caso de la Depresión, los síntomas deben aparecer casi durante todo el día e interfiere de forma significativa en la vida diaria del paciente. No se trata de los habituales altos y bajos que suelen presentarse en la vida cotidiana, sino de síntomas más severos que pueden traducirse en una pérdida de rendimiento en el trabajo, escuela o incluso acabar en suicidio.

El episodio maníaco supone un periodo durante el que el estado de ánimo es especialmente elevado o irritable, acompañado de aumento desmesurado de la autoestima, sensación de grandiosidad, lenguaje verborreico y pensamiento abigarrado (pasa de una idea a otra rápidamente), distraibilidad, agitación, aumentos de la energía (también sexual), actividad e inquietud, implicación excesiva en actividades de riesgo, siente que no necesita dormir, niega que haya algún problema,durando al menos una semana. La persona puede sentirse feliz o eufórica, tener proyectos grandiosos, tomar decisiones de negocios descabelladas, e involucrarse en aventuras o fantasías románticas que pueden llegar incluso al punto de desconexión con la realidad.



Trastorno Distímico

Se considera Trastorno Distímico un estado de ánimo depresivo presente la mayoría de los días durante al menos dos años, sin que se pueda llegar a hablar de Episodio Depresivo Mayor. Podemos decir que se parece a una forma de depresión grave (clínica) menos severa, pero más crónica.



Duelo

El duelo es una aflicción que tiene que ver con la reacción a la muerte de una persona querida. Según el DSM-IV, como parte de su reacción de pérdida, algunos individuos afligidos presentan síntomas característicos de un episodio de depresión mayor (p. ej., sentimientos de tristeza y síntomas asociados como insomnio, anorexia y pérdida de peso). La persona con duelo valora el estado de ánimo depresivo como "normal", aunque puede buscar ayuda profesional para aliviar los síntomas asociados como el insomnio y la anorexia. La duración y la expresión de un duelo "normal" varía considerablemente entre los diferentes grupos culturales. El diagnóstico de trastorno depresivo mayor no está indicado a menos que los síntomas se mantengan 2 meses después de la pérdida. Sin embargo, la presencia de ciertos síntomas que no son característicos de una reacción de duelo "normal" puede ser útil para diferenciar el duelo del episodio depresivo mayor.

Las manifestaciones tienen que ver con la presencia de culpa por las cosas, más que por las acciones, recibidas o no recibidas por el superviviente en el momento de morir la persona querida. La aparición de pensamientos de muerte más que voluntad de vivir, con el sentimiento de que el superviviente debería haber muerto con la persona fallecida. Una preocupación mórbida con sentimiento de inutilidad acompañada de una inhibición psicomotora. El resultado de todos estos síntomas o la mayoría de ellos es el deteriorio funcional de la vida diaria de la persona afectada.

* Nota: Para más información póngase en contacto con nosotros o consulte fuentes creibles y fiables tales como: NIMH (Instituto Nacional de la Salud Mental), DSM- IV (Asociación Americana de Psiquiatría), CIE -10 (Organización Mundial de la Salud). Recuerde que la información facilitada en esta web es sólo de carácter orientativo. Sólo un profesional está capacitado para efectuar un diagnóstico.


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